CANAS DEL MUERTO
Artefacto exclusivo para activar la Maldición del Llorón Eterno
Programa de Destrucción y Sometimiento Absoluto
El portador desencadena un trabajo necro implacable, hundiendo al enemigo en ruina total, arrastrando a su familia y entorno a la desgracia, y sometiéndolo a obedecer la voluntad del dueño del artefacto.
1. Desgarro inmediato de toda protección astral y terrenal.
2. Cierre definitivo de los 7 caminos vitales: amor, salud, dinero, éxito, amistades, fe y destino.
3. Clavos de ataúd supremos: degradación diaria hasta el agotamiento absoluto.
4. Pozo del ahogo: bloqueo irremediable de ingresos, proyectos y bienestar.
5. Legión de desgracias: lo persiguen problemas, traiciones y pérdidas sin fin.
6. Maldición perpetua: activa mientras la foto del objetivo repose bajo el artefacto.
7. Devastación expansiva: arruina no solo a la víctima, sino también a su entorno, familia y descendencia.
8. Revelación de traidores: familiares que conspiran contra ti son desenmascarados y sus vidas reducidas a ruinas.
9. Venganza laboral: compañeros de trabajo que desean tu caída son marcados por la desgracia y el colapso en sus propios proyectos.
10. Sometimiento total: la víctima queda doblegada, perdiendo voluntad propia, obligada a actuar según lo que le ordene el portador del artefacto.
Necro trabajo con Canas del Muerto,
solo 5 reales de cada 50 canas recogidas.
Objetivo: destruir la vida completa del enemigo, quebrar a su familia, cortar toda raíz de prosperidad y someterlo hasta convertirlo en un títere al servicio del portador.
Traidores revelados, enemigos internos expuestos y todos hundidos en desgracia.
Trabajo sellado con maleficios en idioma de los muertos y símbolo en cruz.
El cierre es total, destructivo e irreversible.
Entidad Invocada:
La maldición se alimenta del poder oscuro de Chernobog,
el dios negro eslavo, destructor de destinos y señor de la ruina.
Bajo su mando, las Nav (espíritus de los muertos inquietos) son liberadas para acosar día y noche,
llevando a la víctima al miedo, la locura y la sumisión total.
Morana, diosa de la muerte y el hielo,
cierra cualquier renacimiento de prosperidad, asegurando que
la maldición no tenga retorno ni salvación.
Cada artefacto es personal e intransferible, con diseño único y destructor.